sábado, 20 de mayo de 2023

Kerigma de Mayo

 21 de mayo. Ascencion de Jesús.    Mt 28,16-20

Oracion

Ven, Espíritu Santo, ilumina mi mente, abre mi corazón, toma mis manos, para que comprenda el mensaje de la Palabra, para que sienta la profundidad del divino amor, para que camine abriendo mis manos a los que necesitan misericordia y amor. Amén. 

 

1) PARA PERMANECER EN EL TEXTO.

Una persona  proclama con solemnidad el texto Bíblico

Cada persona lee en silencio el texto bíblico para profundizar


Por su parte, los Once discípulos partieron para Galilea, al monte que Jesús les había indicado. 17 Cuando vieron a Jesús, se postraron ante él, aunque algunos todavía dudaban. 18 Jesús se acercó y les habló así: «Me ha sido dada toda autoridad en el Cielo y en la tierra. 19 Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,  20 y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado a ustedes. Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de la historia.»

Leer la palabra o frase   que te  ha llamado la atención

Por qué esta palabra o frase me llama la atención.


2) PARA PROFUNDIZAR EL TEXTO

¿Hacia dónde marcharon los once discípulos?

¿Qué actitud tomaron cuando vieron a Jesús? ¿Qué ha recibido Jesús en el cielo y en la tierra?

¿Para qué envía Jesús a sus apóstoles?

¿En nombre de quién tendrán que bautizar?

Además de hacer discípulos a las personas ¿qué tendrán que compartirles?

¿Qué garantiza Jesús a los apóstoles?


ABRIR EL HORIZONTE

José Antonio Pagola


 Ocupados solo en el logro inmediato de un mayor bienestar y atraídos por pequeñas aspiraciones y esperanzas, corremos el riesgo de empobrecer el horizonte de nuestra existencia perdiendo el anhelo de eternidad. ¿Es un progreso? ¿Es un error?

Hay dos hechos que no es difícil comprobar en este nuevo milenio en el que vivimos desde hace unos años. Por una parte, está creciendo en la sociedad humana la expectativa y el deseo de un mundo mejor. No nos contentamos con cualquier cosa: necesitamos progresar hacia un mundo más digno, más humano y dichoso.

Por otra parte, está creciendo el desencanto, el escepticismo y la incertidumbre ante el futuro. Hay tanto sufrimiento absurdo en la vida de las personas y de los pueblos, tantos conflictos envenenados, tales abusos contra el Planeta, que no es fácil mantener la fe en el ser humano.

Sin embargo, el desarrollo de la ciencia y la tecnología esta logrando resolver muchos males y sufrimientos. En el futuro se lograrán, sin duda, éxitos todavía más espectaculares. Aún no somos capaces de intuir la capacidad que se encierra en el ser humano para desarrollar un bienestar físico, psíquico y social.

Pero no sería honesto olvidar que este desarrollo prodigioso nos va “salvando” solo de algunos males y de manera limitada. Ahora precisamente que disfrutamos cada vez más del progreso humano, empezamos a percibir mejor que el ser humano no puede darse a sí mismo todo lo que anhela y busca.

¿Quién nos salvará del envejecimiento, de la muerte inevitable o del poder extraño del mal? No nos ha de sorprender que muchos comiencen a sentir la necesidad de algo que no es ni técnica ni ciencia ni doctrina ideológica. El ser humano se resiste a vivir encerrado para siempre en esta condición caduca y mortal.

Sin embargo, no pocos cristianos viven hoy mirando exclusivamente a la tierra, Al parecer, no nos atrevemos a levantar la mirada más allá de lo inmediato de cada día. En esta fiesta cristiana de la Ascensión del Señor quiero recordar unas palabras del aquél gran científico y místico que fue Theilhard de Chardin: “Cristianos, a solo veinte siglos de la Ascensión, ¿qué habéis hecho de la esperanza cristiana?”.

En medio de interrogantes e incertidumbres, los seguidores de Jesús seguimos caminando por la vida, trabajados por una confianza y una convicción. Cuando parece que la vida se cierra o se extingue, Dios permanece. El misterio último de la realidad es un misterio de Bondad y de Amor. Dios es una Puerta abierta a la vida que nadie puede cerrar.

 

 3) RELACIÓN CON NUESTRA VIDA

¿Siento que a veces actúo como los fariseos, porque viendo, no reconozco el actuar de Dios? 

¿Cuáles son las dos condiciones para ser cristiano?

¿Cuál es el mandato de Jesús para sus discípulos?

 

4) OBSERVA EL DIBUJO CON ATENCIÓN Y MEDITA.



 5) PARA COMPROMETERNOS CON LA REALIDAD

¿Qué podemos hacer esta semana para poner en práctica el mensaje de Jesús?  


6) Juntos oramos la siguiente oración y rezamos el Padre Nuestro.

Demos gracias a Dios por las personas que con sus palabras y ejemplo de vida nos han animado a encontrarnos con Jesucristo. Agradezcámosle también las ocasiones en que nosotros mismos hemos servido para que otros se animen a seguir de cerca al Señor Jesucristo. Pidámosle perdón por las ocasiones en que por tener poca claridad en nuestros planteamientos y, sobre todo por no dar buen testimonio, algunas personas han dejado de seguir al Señor.