sábado, 18 de julio de 2026

Kerigma de julio del 2026

 19 de Julio. Domingo 16 del T.O.  Mt 13, 24-43

Oración

Señor, nos prometiste la ayuda del Espíritu para que pudiésemos recordar todo lo que habías dicho y comprender el significado y la verdad de tu Palabra. Envíanos hoy este Espíritu Santo para poder leer y comprender el texto de hoy.   AMÉN.

 

1) PARA PERMANECER EN EL TEXTO.

Una persona  proclama con solemnidad el texto Bíblico

Cada persona lee en silencio el texto bíblico para profundizar


Jesús les propuso otra parábola: «Aquí tienen una figura del Reino de los Cielos. Un hombre sembró buena semilla en su campo, 25 pero mientras la gente estaba durmiendo, vino su enemigo y sembró cizaña en medio del trigo y se fue. 26 Cuando el trigo creció y empezó a echar espigas, apareció también la cizaña. 27 Entonces los servidores fueron a decirle al patrón: «Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, viene esa  cizaña?» 28 Respondió el patrón: «Eso es obra de un enemigo.» Los obreros le preguntaron: «¿Quieres que arranquemos la cizaña?» 29 «No, dijo el patrón, pues al quitar la cizaña podrían arrancar también el trigo.  30 Déjenlos crecer juntos hasta la hora de la cosecha. Entonces diré a los segadores: Corten primero la cizaña, hagan fardos y arrójenlos al fuego. Después cosechen el trigo y guárdenlo en mis bodegas.» (Mt 13, 24-30) 


Leer la palabra o frase   que te  ha llamado la atención

Por qué esta palabra o frase me llama la atención.


2) PARA PROFUNDIZAR EL TEXTO

¿Quién siembra la cizaña en medio de la semilla buena? 

Cuando advierten que el campo de trigo está sembrado de cizaña: ¿Qué diferencia hay entre la actitud de los empleados y el dueño de la tierra? ¿Cómo dice que se va a solucionar el problema en el tiempo de la cosecha?

¿Qué función cumple la pequeña porción de levadura en la masa?

 

IMPORTANCIA DE LO PEQUEÑO

José Antonio Pagola

 

Al cristianismo le ha hecho mucho daño a lo largo de los siglos el triunfalismo, la sed de poder y el afán de imponerse a sus adversarios. Todavía hay cristianos que añoran un Iglesia poderosa que llene los templos, conquiste las calles e imponga su religión a la sociedad entera.

Hemos de volver a leer dos pequeñas parábolas en las que Jesús deja claro que la tarea de sus seguidores no es construir una religión poderosa, sino ponerse al servicio del proyecto humanizador del Padre (el reino de Dios), sembrando pequeñas “semillas” de Evangelio e introduciéndose en la sociedad como pequeño “fermento” de vida humana.

La primera parábola habla de un grano de mostaza que se siembra en la huerta. ¿Qué tiene de especial esta semilla? Que es la más pequeña de todas, pero, cuando crece, se convierte en un arbusto mayor que las hortalizas. El proyecto del Padre tiene unos comienzos muy humildes, pero su fuerza transformadora no la podemos ahora ni imaginar.

La actividad de Jesús en Galilea sembrando gestos de bondad y de justicia no es nada grandioso y espectacular: ni en Roma ni en el Templo de Jerusalén son conscientes de lo que está sucediendo. El trabajo que realizamos hoy sus seguidores es insignificante: los centros de poder lo ignoran.

Incluso, los mismos cristianos podemos pensar que es inútil trabajar por un mundo mejor: el ser humano vuelve una y otra vez a cometer los mismos horrores de siempre. No somos capaces de captar el lento crecimiento del reino de Dios.

La segunda parábola habla de una mujer que introduce un poco de levadura en una masa grande de harina. Sin que nadie sepa cómo, la levadura va trabajando silenciosamente la masa hasta fermentarla enteramente.

Así sucede con el proyecto humanizador de Dios. Una vez que es introducido en el mundo, va transformando calladamente la historia humana. Dios no actúa imponiéndose desde fuera. Humaniza el mundo atrayendo las conciencias de sus hijos hacia una vida más digna, justa y fraterna.

Hemos de confiar en Jesús. El reino de Dios siempre es algo humilde y pequeño en sus comienzos, pero Dios está ya trabajando entre nosotros promoviendo la solidaridad, el deseo de verdad y de justicia, el anhelo de un mundo más dichoso. Hemos de colaborar con él siguiendo a Jesús.

Una Iglesia menos poderosa, más desprovista de privilegios, más pobre y más cercana a los pobres, siempre será una Iglesia más libre para sembrar semillas de Evangelio, y más humilde para vivir en medio de la gente como fermento de una vida más digna y fraterna.

 

 3) RELACIÓN CON NUESTRA VIDA

¿Cómo está presente en la comunidad y la sociedad la mezcla del trigo y de la cizaña?  

Las parábolas de la semilla de mostaza y de la levadura son realidades pequeñas a los ojos del mundo pero con gran fuerza transformadora. ¿Qué nos enseñan sobre Dios y su Reino?

 

4) OBSERVA EL DIBUJO CON ATENCIÓN Y MEDITA.



 


5) PARA COMPROMETERNOS CON LA REALIDAD

¿Qué puedo hacer para brindar esperanza a mis conocidos esta semana?

 

6) Juntos oramos la siguiente oración y rezamos el Padre Nuestro.

Padre bueno, te damos gracias por la Palabra de Vida que nos has comunicado hoy. Te pedimos que acrecientes nuestra esperanza, para que nunca dejemos de luchar por crear un mundo en el que el amor, la justicia y la paz  sean posibles.